Teisho para el Shinzan

Teisho para el Shinzan

Roland Yuno Rech

Habéis venido de lejos para participar en estas ceremonias. Ellas expresan la importancia vital de la búsqueda de la última verdad que da su real sentido real a nuestra vida.

Recibiendo a Bodhidharma el emperador Liang hace esta pregunta:

- “Cuál es el punto fundamental de la verdad santa”

Bodhidharma contestó:

- “Vasta, vacía y evidente, no hay nada de santo”.

Buscando la Vía de la liberación queremos ver la realidad última. Pero si es para ser liberados de las causas del sufrimiento, ¿no es un riesgo que ese deseo se vuelva un sufrimiento aún más grave?

Y finalmente, creer que se podrá asir la verdad última ,¿no es ilusorio? Si lo lográramos no sería más la verdad última y habría perdido su valioso poder de guiarnos hacia más allá de nosotros mismos.

Entonces dejemos siempre la puerta bien abierta del Dharma que da al infinito viendo la vacuidad de toda fabricación mental. Es lo que Bodhidharma muestra al emperador. La verdad santa, liberadora es kakunen musho: vasta, vacía y evidente. Si el emperador, apegado a los méritos de su práctica no pudo comprenderlo, otros a continuación pudieron verlo y transmitirlo. En el pasado Shakyamuni había revelado a sus primeros discípulos las Cuatro Nobles Verdades como la esencia del Dharma que él había realizado. Pero si se practica ese Dharma con un espíritu de obtención, o peor, si creemos poder realizarlo, nos alejamos.

También el Maestro Tosan declaró: “Tengo una mala costumbre: nunca me preocupé de las Cuatro Santas Verdades”. Entonces el Maestro Ungan le preguntó: “¿Y sin embargo estás contento?” Y Tozan le contestó: “Sería falso decir que no estoy contento. Es como si hubiera encontrado una perla brillante sobre un montón de estiércol.”

Para ser realizada, la última verdad debe ser abandonada porque está más allá de lo que se puede asir. Incluso decir que es inasible es decir demasiado.

Así es que durante este ango de invierno no sentamos en zazen y realizamos el espíritu vasto que no separa lo pequeño de lo vasto, lo provisorio y lo último y que ve la evidencia de esa no-separación.

Pero como hay siempre un más allá del límite de las palabras y de los pensamientos, lo último no es jamás último. Es por eso que no se termina de expresar y de practicar lo no puede ser asible. E incluso si no podemos ver la verdad última, somos vistos por ella. Es ella que ilumina nuestras ilusiones y que nos ayuda a cortar nuestros apegos.

No hay más etapas que recorrer: sin saberlo, y desde siempre, ya hemos llegado.

Pero nos queda por vivir y compartir eso para la felicidad y la liberación de todos los seres. De esa manera la práctica con un espíritu generoso se vuelve un recorrido alegre que es cada día la realización del Dhama.

Podamos decir como el Maestro Dõgen:

Soy demasiado idiota para volverme Buda pero espero ser un monje que ayuda a los demás a pasar a la otra orilla.”

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre esta orilla y la otra?

Os deseo un buen viaje a todos sobre el camino del Nirvana sobre el cual el Maestro Yoka decía: “Solo actúan juntos aquellos que se sienten realizados.”

Bueno, habéis hecho prueba de mucha benevolencia.

Os lo ruego, cuídaros.

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