El Reino de los Cielos

El reino de los cielos

 Kusen de Roland Yuno Rech / Sesshin de Grube Louise, mayo 2015

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 Algunas personas buscan la Vía para escapar a su vida cotidiana. En ese caso la Vía se vuelve como una droga, lo que evidentemente no es.

Algunos practican su religión para ganarse el paraíso, el nirvana, escaparse del samsara de su vida cotidiana, pero el zen es la religión de la vida cotidiana, la práctica de la vía que transforma nuestra vida cotidiana, todas nuestras actividades son ocasiones para realizar la Vía. Comprender y profundizar eso es el sentido de la sesshin.

El Maestro Dõgen enseña eso en el Shobogenzo Kajo Ka: quiere decir la casa pero también la familia, la familia del zen y Jo: significa lo que es constante, lo que se repite cotidianamente.

Lo que se repite cada día es la vida cotidiana. Pero la manera de vivir esa vida cotidiana en armonía con el Dharma es la enseñanza constante de todos los Budas y de los maestros de la transmisión; quiere decir parar de separar el ideal y la realidad, la vida cotidiana y el reino de los cielos.

Por lo tanto, la manera de vivir la vida cotidiana, como la actividad de beber el té y de comer el arroz, se transmitió constantemente desde Buda. Incluso si las formas a veces cambiaron, el espíritu que es transmitido es el mismo, el espíritu de unidad con la vida cotidiana.

Y bien, respecto al tema Fuyokokai le preguntó un día al Maestro Tosu: “Se puede decir que la actividad cotidiana de los Budas y de los Patriarcas de beber el té y de comer el arroz es su esencia, es decir, su espíritu, ¿hay alguna otra cosa que agregar?

Muchas veces esta enseñanza parece muy simple. ¿Cuál es la esencia del zen?

“¿Comiste la gen mai? Sí. Entonces ve a lavar tu cuenco”.

Es la respuesta del Maestro Joshu a un principiante.

Para la mayoría de la gente ese tipo de respuesta, esa enseñanza, parece demasiado simple, se imaginan siempre que hay otra cosa que está escondida, que no se ha revelado y que haría falta descubrir, obtener.

El Maestro Tosu le contestó a Fuyokokai: “Cuando el poder imperial se estableció en todo el país, ¿hubo necesidad de ir a buscar la autoridad de antiguos emperadores?”

Si la esencia del despertar de Buda se realiza a través de nuestro cuerpo, nuestro espíritu, en zazen y en la vida cotidiana, ¿nos hace falta ir a buscar o esperar otra cosa? ¿Qué hay que agregar?

Si se practica verdaderamente shikantaza, el zazen en el que se está simplemente sentado, sin preocuparse de otra cosa, ¿qué tenemos necesidad de buscar o de querer agregar algo a esa práctica?

Entonces, como Fuyodokai quería contestarle, su maestro Tosu le puso su hossu contra la boca diciéndole: “Deberías haber recibido ya 30 golpes de kyosaku en el momento en que quisiste hacer esa pregunta.”

Es escuchando eso que Fuyodokai se despertó. Hizo gassho y comenzó a retirarse.

Tosu lo llamó: “Eh vuelve.” Fuyodokai no se volvió, se tapó los oídos y partió. Había realizado el estado donde no hay ninguna duda, donde ninguna explicación es necesaria.

Es lo que cada uno puede realizar si se practica con confianza cada actividad de la vida cotidiana de la sesshin: zazen, gen mai, samu, ceremonia, descanso, bar, cuerpo y mente en unidad con cada cosa que hacemos, sin pensar en otra cosa, sin buscar nada ni esperar, mushotoku, sin objeto, entonces nos armonizamos naturalmente con la Vía, no hay más oposición entre la vida cotidiana y el despertar. El reino de los cielos está aquí y ahora.

Etiquetas: Roland Yuno Rech

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